El diputado panista Carlos García González, en el escenario de la lucha interna por la candidatura a la alcaldía de Matamoros, Tamaulipas, se pronunció en contra de hipotecar los recursos de los matamorenses ante el amago de Jesús Garza del Guante –Chuchín pa sus socios- de solicitar la modernización del alumbrado público en la tres veces Heroica Matamoros.
Aunque usted no lo crea.
El legislador panista, censuró públicamente el empréstito para renovar las lámparas de alumbrado público en la ciudad.
Se quejó de lo que llamó eufemísticamente “un robo”.
Claro: andaba encampañado.
El diputado del PAN, con enjundia que no se le conocía, se opuso a que el Congreso autorizara esa medida. Argumentó mil cosas: que el Ayuntamiento no debía endeudarse; que el pueblo no podían pagar ese dineral; que el Ayuntamiento quería hacer negocio.
Y mil cosas más.
Un ejemplo de líder congresal.
Pero los escenarios cambiaron.
Como cambiaron los actores políticos y sus relaciones entre sí.
Paradójicamente, hoy el diputado ha cambiado de opinión. Hoy asegura que es impostergable la autorización del préstamo de los mil 500 millones de pesos para iluminar las calles de una ciudad atosigada por el crimen organizado.
¿Por qué cambió de opinión el panista García?..
Se infiere: por los intereses que se han cruzado entre Chuchín y el legislador. Todos saben que Chuchín ha sido una espina en el zapato para todos sus contendientes. Sólo que ahora, tanto el panista García como los enemigos -que son muchos- de Jesús el de Veracruz, lo quieren ver en desgracia.
Chuchín es un pícaro.
Y el panista García ni se diga.
Su sorprendente sociedad –complicidad, dicen los que saben, ha clarificado el amasiato que derivó en el PRIAN.
¿Hasta donde le durará la suerte al Chuchín?..
No se sabe.
Lo cierto del asunto, es que hoy el diputado panista se echó una maroma en el alambre. Hoy pugna, porque el crédito de mil 500 millones de pesos se le autorice al Ayuntamiento de Matamoros.
Efectivamente: el otrora enemigo del crédito a Chuchín, ahora se desgarra el pecho para que se le entregue a la brevedad.
¿Qué pasó?..
Se colige: Chito García, está en el negocio.
En efecto: el panista fue seducido por el canto de los billetes.
¿O puede haber otra explicación?..
No.
No la hay.
El panista García, ha atesorado una buena cantidad de promesas para cobrar a futuro.
¿Chito metió en el ajo, a gente de la administración estatal?…
¿Chito tiene la promesa de recibir algún emolumento de los mil 500 millones de pesos?..
Sepa la bola.
Lo que hay que hacer, es investigar.
Hay que evitar, que el dinero del pueblo desaparezca como si nada.
Total: el Chito García y su nuevo socio-cómplice, no van a ser los últimos ni los primeros –servidores públicos- en ser pasados por la balanza de la Justicia…
Matamoros: el PRIAN sí existe…

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